Antes de comprar un carro, especialmente si es usado, es fundamental conocer su historial y evaluar si ha tenido siniestros, reparaciones relevantes o reclamaciones ante aseguradoras, ya que estos factores pueden afectar significativamente su valor comercial.
De acuerdo con expertos del sector y con Mapfre Seguros, un vehículo que ha sufrido un accidente y registra reparaciones puede perder entre el 30 % y el 50 % de su valor, dependiendo de la gravedad del daño y de cómo quede documentado. Por eso, se recomienda realizar la compra en concesionarios confiables, solicitar un peritaje detallado y asegurarse de que las reparaciones se hayan hecho en talleres certificados.
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